Resumen : |
Después de la cosecha, los productores calculan la cantidad de heno y ensilados para alimentar a sus vacas hasta que se tenga una nueva cosecha. Pero omiten las pérdidas por exposición al clima o contaminantes que hacen que el buen forraje se vuelva poco apetitoso. Los plásticos agrícolas como el polietileno son una buena opción para conservar el forraje, pero se debe trabajar más en equipo con gobierno e industria para disminuir la huella ambiental que deja la producción lechera. |