Resumen : |
Su presencia era difícil de ignorar, no solo por su corpulenta humanidad sino también por esa energía de abuelo querendón, de siervo de Dios, que llegaba con cada saludo antes de empezar su jornada. Monseñor Gilberto Melguizo Yepes, un hombre que aún suena por los pasillos de la planta Medellín y que se susurra en las oraciones. Este es un artículo dedicado a Monseñor Gilberto Melguizo, en este se conoce su servicio pastoral y su compromiso al servicio de la Cooperativa COLANTA. |