Resumen : |
El desarrollo de sustitutos de proteínas de origen animal dejó de ser exclusivo de las star-ups. Estas soluciones ya se tomaron las góndolas de las grandes superficies y América Latina no ha sido ajena a esta oleada. Sin embargo, aún hay retos por superar en materia de sabor, precio y demanda. El secreto detrás del sabor de la carne es la grasa animal, sin embargo la industria basada en plantas no ha descubierto cómo crear grasa vegetal que imite la de la origen animal. |