Resumen : |
Las vacunas son una de nuestras herramientas más sólidas para prevenir enfermedades en el ganado. Emplearlas y hacerlo de la forma correcta, ahorra dinero, reduce la huella de carbono en la producción de alimento y aumenta nuestro sentido de satisfacción porque criamos animales sanos. Los productores orgánicos dependen aún más de estas herramientas de prevención porque tienen menos opciones para tratar animales enfermos. A veces, la mentalidad de "No damos antibióticos ni hormonas" se convierte en "No inyectamos nada", y ese es su peligro. |