El procesado por altas presiones hidrostáticas es una tecnología con aplicaciones en sectores tan dispares como el cárnico, el vegetal, el de bebidas, el de productos del mar o el lácteo; ofreciendo ventajas tan interesantes como un alargamiento de la vida útil del producto sin afectar la calidad sensorial y nutricional y la posibilidad de prescindir de conservantes y aditivos químicos