El punto de venta debe ser entendido como un espacio global en el que todos los medios técnicos y humanos deben estar al servicio del posicionamiento de su imagen pública. La obra analiza, en qué medida y de qué manera estos recursos han de ser aplicados en el exterior del establecimiento transmitiendo al potencial cliente una imagen percibida que identifique el estilo de vida en el que se encuadra la oferta comercial