Actualmente la industria cárnica viene reduciendo el uso de sustancias químicas por compuestos antimicrobianos de origen natural minimizando así el impacto en la salud. Las películas antimicrobianas son una alternativa para la incorporación de sustancias controladoras de microorganismos contaminantes y patógenos en alimentos, además de mejorar las propiedades organolépticas, incrementan la vida útil y reducen el uso de empaques no biodegradables.