Debemos de observar todas las partes del proceso productivo de nuestra explotación y establecer unos protocolos adecuados de limpieza y desinfección para cada área, utilizando productos registrados para ese fin, responsabilizándonos de su apuesta en práctica de forma constante y efectiva. Esto redundará en mejoras en la producción y el control de riesgos sanitarios en nuestro ganado y la leche.