El mito sobre el riesgo de consumir productos que contengan nitrito, comenzó en la década del 70, en Estados Unidos se realizaron estudios con animales de laboratorio que lograron arrojar como resultado el desarrollo de cáncer tras haber consumido embutidos con alta dosis de nitrito de sodio y por lo tanto se optó por regular su aplicación en derivados cárnicos para consumo humano. El artículo permite conocer algunos mitos y realidades sobre el consumo de nitrito de sodio.
La opción de aplicar antimicrobianos naturales en la industria cárnica crece: es eficiente y de bajo costo. Hay que tener en cuenta además que frente a las diferentes legislaciones, la nisina es la única bacteriocina que se permite para ser aplicada en alimentos como sustancia pura.