El goteo de leche después del secado se ha relacionado con el incremento de infecciones intramamarias nuevas y la reducción del bienestar de las vacas. Este es el primer estudio que revela la incidencia real del problema en establos mexicanos. La relevancia del goteo de leche durante el secado fue demostrada cuando se observó que vacas que perdían leche durante la primera semana tras el cese del ordeño tuvieron cuatro veces más probabilidades de desarrollar mastitis clínica que vacas que no goteaban leche.