En muchas granjas, generalmente son los empleados los que ordeñan las a vacas dos o tres veces al día. Su grado de dedicación y prácticas en la sala de ordeño afectan grandemente la salud de la ubre, la calidad de la leche y el uso de antibióticos. Hay complejidades al tomar decisiones sobre las vacas. Para que los empleados sean sus verdaderos socios en el logro de sus metas de calidad de la leche, necesitan saber más acerca del control de mastitis.