Durante la primera gestación de una vaquilla, las infecciones de la ubre comprometen el desarrollo de los tejidos que producen la leche. Las investigaciones han demostrado que más del 90% de las vaquillas a edad de ser inseminadas, o ya preñadas, pueden presentar mastitis. Por lo tanto, es necesario elaborar un programa de salud de la ubre para eliminar los casos existentes de mastitis y prevenir la aparición de casos nuevos.