Las lesiones activas de las pezuñas hacen más problemática la detección de calores y la patas hinchadas pueden causar disminución de la actividad ruminal. Una recomendación es, que hay que tomarse tiempo para asperjar las patas traseras con agua en la sala de ordeño, ya que es una de las formas más fáciles de evaluar la salud de las pezuñas en forma regular.