Si los productos plant-based continúan teniendo un sabor mediocre, son ultra-procesados y caros, lo único que conseguiremos como industria es matar una categoría necesaria para
la transición hacia un sistema más sostenible.
La innovación abierta y la colaboración entre los actores que conforman
la cadena agroalimentaria van a ser condiciones sine qua non para desarrollar sistemas resilientes.
Para hacer cada vez más accesible la alimentación con impacto positivo en la salud del planeta y de las personas será necesario apoyarnos de algunas tecnologías que pueden poner entre dicho lo "natural" en el sentido literal de la palabra.