La comunidad de la vereda las Ánimas en Santa Rosa de Osos, con poca experiencia en el cultivo de alimentos, aprovechó capacitación para aprender una técnica de transformación para sus tierras como lo es la labranza mínima, la cual es una manera de preparar la tierra y cultivarla con un desgaste mínimo de la riqueza del suelo y donde en la preparación de las eras se aprovechan los agroquímicos preparados en las mismas fincas.