El estrés calórico es una de las principales limitantes ambientales para la producción ganadera. En vacas, el estrés calórico reduce la ingestión de alimento, la producción de leche y la integridad de la barrera intestinal. El zinc es un micronutriente esencial que ayuda a mantener la integridad de la barrera intestinal. Los estudios han demostrado que las vacas que reciben hidrocloruro de zinc tienen una mejor función de la barrera intestinal y una recuperación más rápida del estrés calórico.