En torno a la suplementación de minerales algunos bufalistas concluían que no necesitaban sal mineralizada al observar sus bajos consumos. Sin embargo en la medida en que fuimos confinándolos y sometiéndolos a prácticas de ordeño, cría, ceba y trabajo empezamos a observar que estos animales sí la necesitaban y qué la razón de sus bajos consumos obedece a que los requerimientos de cloruro de sodio (sal) son bajos.