Sólo lleva un minuto leer cada una de estas anécdotas que configuran este libro. Probablemente el lenguaje del Maestro resulte misterioso, exasperante y hasta completamente absurdo para el lector. No ha sido escrito para instruir, sino para despertar.
Mientras se lee la página impresa y se esfuerza uno por penetrar el críptico lenguaje del maestro, tal vez, sin darse uno cuenta, tropiece con la enseñanza silenciosa que se esconde en este libro y resulte uno despierto... y transformado.