El texto es un homenaje a los participantes del festival de arte celebrado en la ciudad de Medellín en el año 1997. Este encuentro con el arte permitió a la ciudad expresarse en el concierto de la cultura universal, como protagonista de una gran producción artística. Las numerosas obras legadas por ese Festival permiten hoy a los ciudadanos disfrutar de la creación artística de diferentes culturas del mundo y acercan a la noción de su estética actual que empezarán a significar sólo con el paso del tiempo.