El retraso cambiario y la inflación interna en Argentina continúan siendo un lastre para competir en otros mercados. Durante el 2011, el mercado brasileño absorbió todo el crecimiento de las ventas de quesos al exterior de Argentina, duplicando sus compras, las cuales representan el 40 por ciento del total.
La falta de competitividad que se expresa con precios de venta por debajo de los costos de producción y la inestabilidad del mercado internacional le quitan optimismo al 2013. Para agravar el panorama el año comienza con Brasil perdiendo protagonismo como destino de nuestra leche en polvo y sin la demanda social de Venezuela que permitio duplicar sus compras de quesos argentinos en 2012.