A la hora de identificar y contrarrestar los efectos de la declinación es el ciclo de vida de las oportunidades, lo que cuenta y no el de las empresas. Los ejecutivos que entiendadn esta crucial diferencia puedan ver a su compañía o unidad de negocio como una cartera de oportunidades que requiere de constantes sacudones para mantener la vitalidad y equilibrar las exigencias del futuro