El agua a lo largo de su ciclo hidrológico se ve sometida a la adición de contaminantes de diversos tipos que dan lugar a sus características finales, es por esto que las aguas superficiales destinadas para consumo humano o animal deben ser sometidas a un tratamiento previo que incluye los procesos de clarificación, filtración y desinfección y que garantiza la obtención de agua apta para consumo.