No basta con conocer la infraestructura ofrecida por los diferentes puertos de entrada-salida de carga, sino que se debe saber a ciencia cierta el tamaño del portafolio de servicios logísticos que puede ofrecer los terminales marítimos; conociendo el por qué de los valores cobrados por todos los rubros facturados a la carga y los valores agregados a que dan a la misma