En la agricultura del siglo 21 la tendencia cada día es de utilizar menos productos químicos y buscar alternativas biológicas para el control de plagas. Las empresas productoras de insecticidas y fertilizantes están trabajando para disminuir los niveles toxicológicos en sus productos con sustancias menos problemáticas y contaminantes del ambiente y novedosos modos de acción, para así evitar el desarrollo de resistencia de los insectos a los insecticidas