Las enfermedades más frecuentes en la salud de los conductores están asociadas con el impacto ambiental en la vista y los oídos, la tensión excesiva, los malos hábitos en la alimentación, y las posiciones incómodas o inadecuadas en el puesto del conductor
La participación implica que las personas aprendan a pensar, es decir a preguntarse por los problemas, sus causas y soluciones. Cuando la empresa permite estos espacios, la gente desarrolla mayor capacidad para autocuidarse y ser responsable por su propia salud y seguridad y la de su grupo.